Gastronomía y brebajes de Ayacucho

mondongo_o_patasca2Además del aire fresco que ofrece su azulado clima, monumentos célebres, y costumbres ancestrales y variopintas, el fértil suelo ayacuchano es también una gran opción en lo que concierne a potajes típicos, oportunidad que recién se abre paso como novedosa alternativa turística en diversos países del mundo.

Pareciera que la naturaleza privilegió al ayacuchano: carnes de calidad, variedad rica de vegetales como la betarraga y el suculento ají, o su inconfundible maní dan fe de ello, y precisamente son estos ingredientes los que mezclados en la cocina de las amas de casa de la zona, son convertidos en excepcionales platillos dignos al elogio. Es por ello que tenemos, entre algunos, la sabrosa y picante Puca: un mezclado de papas con maní tostado molido con chicharrón de cerdo acompañado, claro está, de níveo y caliente arroz.

Una de las mejores sopas del mundo tiene su origen en esta parte de la serranía peruana, y es el Mondongo ayacuchano, que se prepara con maíz pelado, carne de res y cerdo, platillo que los niños de la zona se sirven luego de largas horas de estudio en el colegio. También los adultos son consumidores habituales de este maridaje, sin embargo es entendible ver a los turistas deleitarse más de una vez con su sazón, en especial aquellos que provienen de gélidos lugares.

La variedad de recetas en base a productos lácteos es igual de interesante en Ayacucho, en especial las que utilizan los diversos tipos de quesos ayacuchanos. Un ejemplo interesante, y delicioso, de ello es el Qapchi, que consiste en queso fresco desmenuzado y mezclado con rocoto, ají, leche, cebolla picada y aceite, que se sirve sobre papa harinosa, y cuya degustación es muy común en fiestas familiares y celebraciones patronales.

Como no podía ser de otra manera, las bebidas están a la orden del día. Dado que Ayacucho es considerada “La ciudad de las iglesias” por albergar gran número de estos templos, en cada bautizo o festividad religiosa es común el brindis con un combinado de maní, ajonjolí y diversas especies, conocido como Chicha de Molle; y para los amantes de la vida nocturna, el relajante ponche de molle fermentado es una gran opción que ofrecen sus discotecas para que la diversión del viajero continúe.